"Lo que me interesa no es tanto cómo se mueven las personas, sino lo que las emociona"
La coreógrafa alemana Pina Bausch, considerada una de las grandes renovadoras de la danza moderna, murió el pasado martes 30 de junio, a los 68 años de edad.
Bausch creó en los años setenta nuevas formas y estilos en el teatro-danza, que diez años después llegó a tener en Alemania la misma importancia que el teatro hablado. Hace cinco días, según el Wuppertal Tanztheater, a Pina Bausch se le había diagnosticado un cáncer que ha resultado fulminante, aunque no se ha informado sobre las circunstancias de su fallecimiento. Pocos días antes, Bausch había estado trabajando sobre el escenario con su equipo habitual en la Opera de Wuppertal.
Pina Bausch nació en Solingen (oeste de Alemania) el 27 de julio de 1940 y empezó a formarse como bailarina en 1955 en la recién fundada Folkwangschule de Essen, creada y dirigida por Kurt Joos.En 1959 se marchó a Estados Unidos, donde pasó tres años disfrutando de varias becas.Al regresar a Alemania, en 1962, empezó una carrera fulgurante que supondría una revolución del teatro-danza.Su última producción se había estrenado hace escasas dos semanas en Wuppertal y buscaba una introspección en el pasado de Chile a través de un baile lento y una música melancólica.La obra es una co-producción de Pina Bausch con el Teatro Santiago a Mil y el Instituto Goethe.La pieza había sido muy bien recibida por la crítica alemana que había visto en ella un resurgir de la potencia creativa de Bausch, a quien en los últimos años se le había acusado de caer en un efectismo fácil.

Entre las obras más conocidas de Bausch se cuentan "Adagio -cinco canciones de Gustav Mahler" (1974), "Los siete pecados capitales" (1976), coreografía basada en música de Kurt Weil y textos de Bertolt Brecht, "Komm, tanz mit mir" (Ven, danza conmigo, 1977) y "Danzón" (1995).La obra de Bausch combina muchos tipos de música, que van desde éxitos populares a música clásica, y combina además la danza propiamente dicha con otros recursos dramáticos. En algunas de sus obras, además, se baila entre el agua, entre el barro o entre claveles de plástico.El canto, la recitación y la pantomima no faltaban entre los recursos expresivos de Pina Bausch, que parecía haberse propuesto desde sus comienzos convertir sus coreografías en obras de arte totales.
La coreógrafa también tuvo sus incursiones en el cine como, por ejemplo, cuando hizo un papel de ciega en la película de Federico Fellini Y la nave va (1982), o en Hable con ella, de Pedro Almodovar, donde su danza fue el prólogo de la historia de dos mujeres en coma.
Pina Bausch hablaba poco de sus producciones ante la prensa y en las fiestas de los estrenos solía mostrarse reservada y con frecuencia se apartaba a fumar a un rincón.Su silencio contrastó siempre con las interpretaciones de la critica que fue acuñando términos como "danza abstracta" o que hablaba de Pina Bausch como de la mujer que bailaba lo que tenía dentro del alma.
“Yo fui una gran tímida de niña. Y vivía con mucho susto, un sentimiento que aún conservo y que, en parte, ha sido mi motor. El miedo mueve. El miedo hace crear porque tú quieres inventarte un mundo donde tus ideas y tus sueños funcionen.”
“Yo era extremadamente tímida y casi no hablaba, las palabras me salían a la fuerza. Desde muy chica quise ser bailarina, nací en 1940 y Alemania estaba en plena Segunda Guerra Mundial, un tiempo de sacrificio. Como hablar me daba miedo, como nunca encontraba las palabras adecuadas, sentí que el movimiento era mi propio lenguaje. Por fin me podía expresar. El movimiento me abrió las puertas hacia la vida.”
“Nunca pensé en ser coreógrafa. La danza es mi única meta. Pero, a fines de los años 60, sentí que me sobraba tiempo. Me faltaba algo, no sabía qué. Entonces empecé a escribir con mi cuerpo. Me salían pequeños textos envolventes, profundos, otros divertidos o esperanzados. El humor ha sido importante en mi escritura. Escribía con mis brazos, con mi vientre, con mi espalda.”
"Yo simplemente bailaba y, un día, sin saber cómo, me encontré escribiendo con mi propio cuerpo. Quería buscar una manera de decir lo que necesitaba de una forma fuerte, poderosa. Igual que en los años de mi infancia, quería expresarme. Hubiera podido hacer más, pero tenía a mi cargo los bailarines y la compañía. Les di a ellos mi amor y mi escritura para que danzaran y, hoy a los 68, ¡todavía espero para bailar yo...!”
1 comentario:
"Etérea, cálida y firme como roca" se va Pina dejando una obra impresionante!
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