si falta López falta justicia

si falta López falta justicia
detenido desaparecido el 18 de septiembre de 2006

Venimos trabajando desde el año 2006. Hoy somos un grupo de mujeres que encontramos en el arte un modo para reflexionar y operar sobre nuestra realidad, tomando diversas problemáticas políticas y sociales que nos convocan y nos interesan. El discurso artístico es el medio y el cuerpo la principal herramienta de ese discurso. A veces hacemos producciones coreográficas y otras, acciones más performáticas y agitativas, buscando la expresión y participación colectiva. Generalmente abordamos el espacio público como escenario o lugar de manifestación.
Armamos este blog para comunicar parte de nuestra actividad y para dar difusión a las producciones de otros artistas y grupos que trabajan desde un arte que se posiciona ideológicamente pero que también abre preguntas y posibilita diversas respuestas.
En ocasiones subimos textos nuestros o textos de otros que nos resultan interesantes, motivadores, y creemos que pueden aportar al debate y a la reflexión en torno al hacer artístico y a los contextos en que ese hacer se inscribe.
Pero como nuestro universo de acción no se limita solamente al ámbito artístico, en este espacio también informamos acerca de eventos políticos, sociales y culturales que consideramos importante divulgar y apoyar.
En este blog utilizamos fuentes de distintas procedencias, no nos sentimos atadas a una línea editorial en particular ya que como colectivo no pertenecemos a ninguna agrupación ni partido político.
Nos gustaría mucho que quienes visitan este sitio, nos dejen su opinión, comentario, crítica...

jueves, 14 de mayo de 2009

el juego de la oca


martes, 12 de mayo de 2009

Cine latinoamericano



Cine Latinoamericano
“Cátedras Bolivarianas”
Pasaje D. Rocha. Cine Select

Martes 12 de Mayo, 17,30 hs.
CUBA-VENEZUELA: Solidaridad Pueblo a Pueblo
Se Proyectará: “CRONICAS DEL CORAZON”

Intervendrá: Daniel JAUREGUI miembro de la Casa de la Amistad
CUBANA-ARGENTNA

Organiza: Grupo “Reflexión y Compromiso”
Entrada Libre y Gratuita

domingo, 10 de mayo de 2009

ToDO pAsa POr El cUErpO

escena de "Cuerpo de baile"

Fragmentos de la Entrevista al sociólogo y antropólogo David Le Breton - Página 12
“Todo lo que está en el mundo pasa por el cuerpo”
Por Alina Mazzaferro

El interés que ha suscitado su obra, revela el creciente atractivo de un campo de estudio que hace dos décadas tenía pocos adeptos: la sociología del cuerpo. Porque Le Breton, de formación sociólogo y psicólogo, se dedica hace más de quince años a estudiar la corporalidad humana a la que entiende no como mera biología sino, por el contrario, como “fenómeno social y cultural, materia simbólica, objeto de representaciones y de imaginarios”. Para él no hay nada natural en el cuerpo: los gestos y posturas corporales, el modo en que cada uno ve, oye y percibe el mundo que lo rodea, las maneras en que se sufre y se goza, las formas de relacionarse y comunicarse con los otros, hasta las emociones y todo el conjunto de las expresiones corporales son modelados por el contexto social y cultural en el que cada actor se encuentra sumergido.
Así, Le Breton se ha encargado de estudiar las diferentes concepciones del cuerpo de la sociedad tradicional y la moderna, según múltiples puntos de vista: desde los ritos de interacción en distintas sociedades y épocas hasta los juegos de la seducción y los modos diferenciales en que el hombre y la mujer expresan sus sentimientos; desde las prácticas del piercing y del tatuaje hasta el arte contemporáneo que involucra al cuerpo como material estético; desde el cuerpo del discapacitado hasta los homogéneos cuerpos cinematográficos y televisivos; desde la bulimia y la anorexia hasta todo el conjunto de preocupaciones actuales por la belleza, la salud y la apariencia.
Además, Le Breton ha publicado una breve, esquemática pero útil genealogía de las teorías que se han ocupado del cuerpo –La sociología del cuerpo (Nueva Visión, 2002)–, en donde recorre todas las corrientes sociológicas, filosóficas y antropológicas que histórica, implícita o explícitamente han abordado las lógicas sociales y culturales del cuerpo, los imaginarios en torno de él, el control político de la corporalidad (trabajado especialmente por Michel Foucault) o los vínculos entre el cuerpo y las clases sociales (tarea encarada principalmente por la sociología de Pierre Bourdieu a partir de su noción de habitus).
Lo cierto es que el abordaje de Le Breton está en los antípodas de la obra de Foucault, Bourdieu o de autores post-marxistas que han encarado el estudio del cuerpo a partir de su situación de clase. Le Breton desconfía de la microfísica del poder que supondría un control invisible y diseminado en todos los ámbitos de lo social de las acciones corporales; tampoco cree en la existencia de un habitus de clase (esas disposiciones que con el tiempo vamos adquiriendo a partir de la experiencia). Para una buena parte de la intelectualidad argentina, estas sospechas y descartes pueden resultar incómodos, teniendo en cuenta el arraigo que esos autores tienen todavía aquí. Pero Le Breton viene de otro palo académico. Le Breton dice inscribirse en una corriente de pensamiento muy distinta, de tradición norteamericana: el interaccionismo simbólico, representado por el sociólogo Erving Goffman, considerado el padre de la microsociología.
Así lo expresó en una extensa y profunda charla con Página/12.
–¿Cómo comenzó a preocuparse por el cuerpo?
–Escribí sobre el cuerpo porque yo era un joven que se sentía mal en su propia piel. Estaba empezando a realizar mi tesis doctoral acerca de la construcción social y cultural del cuerpo cuando decidí partir a Brasil, con la voluntad de perderme, de desaparecer. Estuve allí durante meses, viajando a pie y en barco, atravesando todo el país, incluso el Amazonas, hasta que finalmente decidí volver a Francia para terminar mi tesis de sociología. Fue en esa época que empecé a escribir sobre las conductas de riesgo de los jóvenes y también acerca del cuerpo.
–¿En ese momento la sociología no prestaba atención al cuerpo?
–El cuerpo había sido objeto de análisis de Michel Foucault, pero desde un punto de vista más histórico. El etnólogo François Loux ya había trabajado sobre el cuerpo en la sociedad popular francesa, pero en general la investigación acerca del cuerpo no era valorizada en esa época. Para muchos de mis colegas el cuerpo no era más que una forma biológica sobre la cual no había nada que decir. Por supuesto que en Gran Bretaña y Estados Unidos había un cierto número de sociólogos y antropólogos que ya trabajaban este tema, pero eran los comienzos. Yo intenté aplicar los criterios de análisis de la antropología cultural a la cuestión del cuerpo.
–¿Cómo se aborda una antropología del cuerpo?
–Se trata de interrogarse. Doy un ejemplo: la cuestión de los colores. Podríamos pensar que para verlos se trata solamente de utilizar los ojos; pero en realidad un niño va aprendiendo progresivamente a reconocerlos. Primero aprende a reconocer el rostro de su madre, de su padre, de los objetos que le son próximos, luego el jardín y la calle y el mundo que lo rodea. Si su padre lo estimula a reconocer las formas de las aves, lo hará. Lo que significa que nuestra mirada está orientada, al igual que nuestro oído y nuestro gusto.
–Entonces no hay nada natural, todo es construido culturalmente...
–Exacto. Todo es construido culturalmente a través de la interacción de un niño con sus padres. Un niño que come siempre el mismo plato de arroz tendrá poco sentido del gusto. En cambio si una niña aprende a preparar y condimentar platos al lado de su madre será una gran cocinera, con un gran sentido del sabor.
–¿Esa es la tesis del libro que ha venido a presentar en la Feria del Libro?
–En El sabor del mundo... me dediqué a comprender cómo vivimos en el mundo, porque todo lo que está en él pasa por el cuerpo: debemos escuchar el mundo, tocarlo, olerlo, sentirlo. No hay mundo más que a través del cuerpo. Nos acercamos al mundo a través de la mediación de los sentidos. Y no sólo los cinco sentidos que conocemos, que son los que heredamos de la tradición griega, sino también otros sentidos. Porque hay otras sociedades humanas con otras percepciones sensoriales.
–¿Algo similar sucede con las emociones?
–En Las pasiones ordinarias... intento demostrar que todas las emociones provienen de la cultura. Quiere decir que hay una cultura afectiva dentro de la cual crecemos y dentro de la cual nos vamos a situar, con nuestros modos personales de ser, por supuesto, porque no somos clones ni robots. Siempre hay una variable personal en lo emocional, pero cuando pasamos de una cultura a otra vemos claramente cómo la cultura afectiva cambia, la manera en que los sujetos sentirán y demostrarán las emociones varía. Hay sociedades en las que los sujetos permanecen estoicos ante el dolor, porque la ritualización del dolor implica guardarse el sufrimiento para sí; y hay otras en las que las personas lloran, gimen, gritan ante el dolor.
–¿Y por qué el Adiós al cuerpo?
–¡No soy yo el que le digo adiós al cuerpo! En ese libro intento analizar el imaginario del cuerpo en el mundo de hoy, que considera que el cuerpo es insuficiente, imperfecto, que nos hace perder el tiempo; sobre él recae la muerte y la enfermedad, entonces se cree que si nos pudiéramos deshacer de él sería mejor. Se cree que la tecnología nos podrá liberar de la muerte, nos dará una juventud eterna, una creencia que reemplaza hoy a la que planteaba la existencia de un Dios y una eternidad en el paraíso. Intento comprender el porqué de esa exigencia de transformar el cuerpo en el mundo contemporáneo, por qué hay que hacer siempre régimen y deportes, por qué no tenemos más derecho a ser nosotros mismos y estar a gusto en nuestra piel.
–¿Cuáles son los problemas que esta creencia a favor de la tecnología nos traerá en el futuro?
–Veo una gran inequidad entre las sociedades más ricas y las más pobres. La tecnología del cyborg y la robotización se desarrollará entre los más ricos. Dentro de varios años asistiremos a esa fusión entre la tecnología y la carne, al desarrollo de la clonación, un mundo en el que elegiremos a nuestro hijo en una revista. Un mundo profundamente injusto, porque las tecnologías serán para los ricos y contribuirán a la inequidad.

sábado, 9 de mayo de 2009

sobre Hoheisel


“El Arte de la Memoria - La Memoria del Arte”

Horst Hoheisel, artista alemán nacido en Poznan, Polonia, ha realizado obras en Kassel (“Aljibe Aschrott”), en los campos de exterminio Buchenwald (Alemania) y Mauthausen (Austria) y en Weimar (“Historia Triturada”). Ha creado un proyecto sobre la dictadura militar en Brasil, junto con Andreas Knitz, y ha trabajado con artistas de la Argentina, Chile y Brasil. Muestras de sus trabajos se exponen en el Yad Vashem, Israel (“Etched Voices, Artists and the Holocaust”) y en Washington, Estados Unidos (“The art of memory/the memory of art”). Es profesor visitante de la Universidad Bauhaus, Weimar (Alemania).

“La memoria no se manifiesta en forma clara y distinta. Titila, resplandece en momentos fugaces, balbucea. Con estas ideas comenzó Horst Hoheisel, en un español difícultoso que sin embargo no le restó elocuencia, su conferencia sobre Arte y Memoria en el auditorio del MALBA. Ya se había presentado un par de días antes en la Facultad de Filosofía y Letras, donde luego de su conferencia y las intervenciones de Andrea Giunta y Horacio González se produjo un intenso debate sobre políticas de la memoria y memoriales dedicados a las víctimas del terrorismo de Estado en la Argentina. Hoheisel opina y propone ideas desestructurantes, desafiantes tanto para el futuro de la ESMA como para el Parque de la Memoria, al que considera un proyecto fallido. "No me gusta, parece un cementerio de esculturas —sostiene—. Yo las sacaría todas, dejaría libre el terreno y desde la orilla proyectaría luz sobre el agua del río." Las formas siempre cambiantes del agua, esa agua donde fueron arrojados tantos cuerpos, se volverían así lugar de memoria y reflexión.
Los monumentos dicen mucho más de nosotros mismos que de las víctimas y su historia. A partir de esta certeza, Horst Hoheisel lleva casi dos décadas inventando, proponiendo y realizando "antimonumentos" o monumentos negativos como un nuevo y radical arte de la memoria. Cultiva una poética que se instala como una oposición meditada y sistemática a toda forma de autoritarismo y a la instrumentalización de la memoria con fines políticos inmediatos. Cosa difícil tratándose de intervenciones en el espacio público.
Hoheisel define sus obras como Denkezeichen: en alemán "marcas de la memoria" pero además espacios para la reflexión (Denk significa pensar, reflexionar). La palabra para monumento (Denkmal) implica, en cambio, pensar sólo una vez. La suya es una poética de silencios y susurros, relampagueos fugaces, pistas que atrapan la curiosidad para ransformarla en decubrimiento. Es que en la experiencia alemana, la imposición oficial de una política de la memoria impartida coercitivamente a los hijos de los victimarios —dice— ha tenido consecuencias nefastas y una cuota de responsabilidad en la emergencia de grupos neonazis. Grupos de los que Hoheisel ha recibido durante años amenazas de muerte....

Las intervenciones de Horst Hoheisel recurren al oído, al tacto, no sólo a la vista, para activar la memoria. Su propuesta es buscar y rescatar las huellas antes de que se terminen de desvanecer, en lugar de construir grandes moles de mármol y bronce. En 1995, junto con Andreas Knitz realizaron un "Memorial del memorial" en la celebración del 50 aniversario de la liberación de los prisioneros de Buchenwald: a partir de antiguas fotografías recuperaron la memoria de un obelisco de madera que, unos días después de ser liberados, los sobrevivientes colocaron en el lugar más siniestro del campo a la memoria de los muertos allí. Hoheisel y Knitz señalaron el lugar donde había estado ese obelisco, (que sólo duró tres semanas pues la madera se usó luego para hacer un podio y festejar el 1 de mayo) y colocaron en la entrada del campo una placa de acero inoxidable con el dibujo de aquel obelisco y la palabra "humano" repetida en todas las lenguas de las nacionalidades de las víctimas. Esa placa se mantiene constantemente, día y noche, invierno y verano, a 37 grados: la temperatura del cuerpo humano. "Es una señal muy sensible —explica—, la gente se arrodilla y la toca para sentir el calor. En los días fríos el aire vibra sólo en ese punto del lugar vacío. A veces se puede transformar el calor técnico en calor humano."
Hoheisel trabaja construyendo un universo de testigos. Sus intervenciones articulan las memorias individuales para reconstruir lazos que las vinculen en una causa común: que la memoria de los crímenes los haga irrepetibles, que el dolor de las víctimas se renueve en nosotros. ¿Qué va a ocurrir —se pregunta—. Se pregunta qué va a ocurrir cuando mueran el último sobreviviente y el último victimario del Holocausto?...
Muchas de las intervenciones "contramonumenrales" de Hoheisel son efímeras. Como el colocar a media asta la bandera chilena durante un partido de fútbol para recordar a los presos políticos asesinados allí durante la dictadura de Pinochet. O la proyección de la puerta de Auschwitz, durante una noche entera, sobre la puerta de Brandeburgo, en Berlín. ....

"Los monumentos están vivos mientras se discute sobre ellos —dice Hoheisel—. Una vez instalados, esas moles de mármol, bronce o concreto, por más grandes que sean se vuelven invisibles, se olvidan. Vuelven a estar vivos cuando se empieza a pensar en su demolición."
Fragmentos de una nota publicada en la revista Ñ -2006

miércoles, 6 de mayo de 2009

Las Marcas

Jornadas

“Espacios, lugares, marcas territoriales
de la violencia política y la represión estatal”

13 al 15 de mayo de 2009

Desde la recuperación de la democracia en los países del Cono Sur, pero con especial énfasis desde mediados de los años noventa, diversos actores han desplegado diferentes iniciativas para intervenir sobre el sentido de ciertos espacios y lugares que condensan material y/o simbólicamente el recuerdo de la violencia política y la represión. Al mismo tiempo, este tema comenzó a concitar el interés académico y a tornarse un objeto de estudio específico dentro del campo de los trabajos sobre la memoria social de este pasado reciente en la región. Precisamente, las jornadas aspiran a convertirse en un ámbito de discusión de investigaciones académicas en curso sobre estos tópicos.

Nos interesa analizar y poner en discusión los emprendimientos de memoria generados en torno a sitios de recordación, lugares de detención clandestina y desaparición, y diversos espacios en disputa que han sido apropiados y reapropiados por diversos actores para rememorar acontecimientos vinculados con la violencia política, la represión y el terrorismo de Estado. Nos interesa interrogarnos sobre el modo en que estos espacios son significados y percibidos por los vecinos de los barrios, los organismos de derechos humanos, los militantes políticos, y las diversas agencias y funcionarios del Estado, actores todos que intervienen en las pujas por dotarlos de sentido. Queremos poner en discusión los debates y confrontaciones en torno a estas demarcaciones, los desafíos de la representación, las distintas maneras de elaborar e instituir marcas en el espacio, los modos en que está configurado el escenario, qué actores intervienen en estos debates, cuáles son sus estrategias respecto a cómo y qué recordar de este pasado y cómo transmitirlo a las nuevas generaciones, entre otros temas. Por último, nos interesa analizar qué debates y conflictos se suceden en estos escenarios, cómo estas luchas se desenvuelven a lo largo de diferentes coyunturas políticas, y qué estrategias desenvuelven los diferentes actores para imponer y/o legitimar su propia interpretación del pasado.

Miércoles 13 de mayo

18 hs. Conferencia Inaugural a cargo de Horst Hoheisel
(Academia de Artes, Kassel, Alemania)

Organiza IDES - Aráoz 2838, Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Tel/Fax: (54-11) 4804-4949

Correo electrónico: grupolugares@yahoo.com.ar

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

sábado, 2 de mayo de 2009

El beso


Página /12 – Contratapa 29/04/09
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-124127-2009-04-30.html

Bésame poco
Por Sandra Russo
Pandemia, pandemia, pandemia. Uno no puede dejar de escuchar un morbo mediático en la reiteración de la palabra que describe la globalización por otras vías. Hay un estallido generalizado de símbolos. Se derrumba un sistema político y económico que tenía al individuo como eje, y ataca al mundo en forma de pandemia un virus mutante que supo de vuelos y estiércol y que presenta la forma de una simple gripe. Pero el primer efecto de la pandemia es eliminar las simples gripes. Ya no las hay. Cualquier calentura es señal de alarma. Las personas son interceptadas en los aeropuertos en busca de información sobre su organismo. Y desde México, donde se juegan partidos de fútbol “a puertas cerradas”, también llega la noticia de las telenovelas sin besos. Nuestro mundo se está modificando.
No es que uno crea en las enfermedades de diseño, sobre las que ha visto unas cuantas películas norteamericanas. Ni que participe de posiciones conspirativas que imaginan a diez personas decidiendo en secreto algo que cambiará incluso (y sobre todo, como es costumbre, que eso no cambia) nuestras vidas periféricas. Pero justo en el momento en que la economía real hace revisar el ideario neoliberal que condujo al desastre, un ideario posneoliberal asoma en el único otro punto más sensible que la economía: la salud.
El posneoliberalismo está pronto a adquirir nuevas formas, porque va de suyo que embriona, y se diría que no se llamará así, que es muy pomposo. Podría llamarse, por ejemplo, Política de Manos Limpias, no porque deje atrás su intrínseca corrupción, sino porque hará eje en la desinfección obsesiva del espacio público, que de todos modos dejará de usarse, ya que cualquiera puede tener fiebre, y es más: cualquiera puede estar incubando fiebre. ¿Cuánto apostamos a que las señoras caceroleras serán las primeras en enchufarles barbijos a sus mucamas, que llegan desde el suburbio? No puede uno imaginarse, si la pandemia sigue siendo pronunciada con tanto énfasis y excitación, lo peligrosos que serán todos y cada uno de los pasajeros del transporte público. Es que es el aire que media entre uno y otro ser el que contiene la peste. Es que ya no es conveniente aproximarnos.
Escucho a un sanitarista hablar de “planes de contingencia”. Claro, la maldita contingencia. Es aquí cuando debería intervenir el Chapulín Colorado, pero bueh, es mexicano. La contingencia es algo de lo que siempre escapamos, algo que preferimos creer que no existe, un fantasma. La civilización que se globalizó y llevó sus hilachas virtuales a los lugares más lejanos es una civilización cimentada en la idea de que todo puede preverse y planificarse. Pero paradójicamente, esa civilización que vende imágenes de gente segura y tranquila se asienta en un sistema de explotación de un planeta que da probadas muestras de cansancio.
En las telenovelas mexicanas los amantes ya no se besan, y es posible presumir que si la pandemia pasa del grado 5 al 6, como se indica una y otra vez en los noticieros, los bunkers antiaéreos de este nuevo desastre serán unipersonales. Cada criatura aislada en su propio cuerpo. Cada uno cuidándose de las cosas terribles que pueden salir del cuerpo del otro.
Justo cuando un modelo político y económico basado en el más encarnizado individualismo se fractura y deja ver sus intestinos, el sistema sanitario mundial se pone en alerta por la peste que nos vuelve a todos Michael Jackson, todos un poco chiflados sospechando de la tos del vecino. No es que uno crea en las enfermedades de diseño, pero qué justo.

viernes, 1 de mayo de 2009

1º de mayo


"Si creéis que ahorcándonos podeís acabar con el movimiento obrero...el movimiento del cual los millones de oprimidos, los millones que laboran en la miseria y la necesidad esperan su salvación, si ésta es vuestra opinión, ¡entonces ahórcanos! Aquí pisoteáis una chispa, pero allí y allá, detrás de vosotros, frente a vosotros y por todas partes, las llamas surgirán. Es un fuego subterráneo. No lo podréis apagar."
Albert Spies (ejecutado en Chicago el 11 de noviembre de 1887).

martes, 28 de abril de 2009

HABANA FESTIVAL DE VIDEO DANZA



PROGRAMACIÓN
CINEMATÓGRAFO LUMIERE (Mercaderes e/ Obispo y Obrapía )

PROGRAMA 10 (51’)
ARGENTINA
TAP R: Kida Kawer
C:CeciliaCampuzzello/3’16’’/Argentina/2007
SIEMPRE R: Martín Basterretche C:Diana Montequin, Mariana Estévez/20’05’’/Argentina/ 2007
EN TUS ZAPATOS R: Kida Kawer,
Cecilia Campuzzello C: Cecilia Campuzzello/ 17’/Argentina/ 2007

Por Nydia Sabina Berenguer Fernández

Clausurado el pasado domingo con gran júbilo en el Centro Histórico de la capital cubana, Habana Vieja: Ciudad en Movimiento, trajo también consigo el IV Festival Internacional de Video Danza y con él a dos destacadas figuras de ese mundo audio visual en América: Silvina Szperling, directora del Festival Internacional de Video Danza BA, Argentina, y Brisas MP, directora del Festival Internacional de Video Danza Chile, FIVC.
Habana Patrimonial tuvo la oportunidad de entrevistar a la joven Brisas Muñoz Parra, conocida como Brisas MP, quien gustosa nos esclareció una curiosidad sobre su nombre: “Me llamo MP para conservar también parte del apellido de mi madre, me dicen Muñoz y soy Parra también, ahora me nombran por los dos: MP”. Directora del Festival de Video Danza en Chile y de la compañía Caída Libre, esta laboriosa chilena trajo al evento el resultado de cinco años de su trabajo personal de producción.
Festival de Video Danza en Santiago de Chile y Caída Libre
Integrantes de la Compañía Caída Libre junto a Brisa MP
“Mi compañía es Caída Libre, nacida en Santiago de Chile en 2002, con el montaje coreográfico Cuerpo cierto y el video danza Cuerpo cierto ejercicio 1; la agrupación se enfoca al desarrollo de un trabajo interdisciplinario sobre tres líneas fundamentales entre la práctica y la teoría: intervención urbana, danza y nuevos medios y video danza. Las obras de video danza han sido exhibidas en diferentes encuentros y festivales internacionales. Durante estos dos últimos años me he dedicado más a la investigación de la tecnología para el video danza.
”El arte es muy complejo porque está ligado a todas las áreas del ser humano, de ahí que comenzara trabajando sobre mi persona y, luego, me interesé por varias cosas en términos de representación, respecto al autor, la obra, el espectador y con sentido crítico en cuanto a los espacios políticos que contiene el arte como jerarquía de poder, relacionado con los intereses de clase que circulan en torno a él. Actualmente dirijo un festival de Video danza en Chile, que tuvo su primera edición en enero de 2009 en dos ciudades a la vez: Santiago y Valparaíso. Recientemente, este año, logramos que el Consejo de Cultura de Chile nos financie el proyecto, el cual había sido sustentado con recursos propios. Yo provengo de una familia de clase media baja, así que imaginarás todos los esfuerzos realizados para llevar adelante estas ideas. Además, creé una red de video danza en el país y el año pasado mostramos una compilación de ese quehacer”.
Sobre Danza en Paisajes Urbanos
Brisas consideró muy interesante la conexión que establece la ciudad con la danza y el cuerpo durante los Festivales de Danza de La Habana Vieja y se mostró maravillada con la participación activa de la comunidad. “En Chile también se hace este festival, explicó, pero no se comporta como aquí en Cuba, donde la danza está mas arraigada, quizá, por el componente africano de su cultura, más a flor de piel; el chileno es más tímido, “más enrollao”. Creo que hay que seguir desarrollándose en términos de formación y de reflexión. Hay un puntico que se puede trabajar más y es la interdisciplinariedad de la danza con la antropología, sociología, y la arquitectura. Indagar, por ejemplo, ¿qué pasa con el cuerpo en esos espacios?, ¿qué se está activando?, ¿qué se está desactivando? No es solo trasladar la danza de lugar. Las obras se construyen en un sitio, pero luego se trasladan a otro nuevo, diferente. Los espacios, sobre todo en este país, son muy connotados. Cuba tiene una historia muy rica, por eso lo ideal sería venir un mes antes y, entonces, estudiar de distintas maneras: histórica, arquitectónicamente… los escenarios para, a partir de esa investigación, construir una obra, pero eso es casi imposible en términos de recursos, y en ningún país se hace”.
Trabajo actual y futuros proyectos
“Mi labor actual tiene más que ver con el cuerpo y la tecnología, me interesa trabajar con la interactividad, lograr que el espectador sienta que él también construye la obra con las pautas, estructuras audio visuales y corporales que se le dé para así lograr que el autor de la coreografía sea el espectador, eso es un ejemplo de democratización del arte. Pienso que el arte no debería tener ningún status diferente a otras profesiones, al menos, llegar a él fue tremendamente difícil para mí. En mi sociedad el artista tiene que trabajar el doble. Me interesa esa desconexión jerárquica, lograr que el artista sea uno más, hay que eliminar las fronteras de clase. Me molestan tremendamente esos circuitos artísticos poseedores de gran tecnología, que es costosísima, y no llega a todos por igual”, concluyó la reconocida creadora.
Brisa MP es curadora y programadora de video danza. Licenciada en Artes Visuales, ha realizado estudios de danza en Chile, Suecia y España. Es postgraduada de la Facultad de Artes de la Universidad de Barcelona, miembro del Foro Latinoamericano de Video Danza FLVD y de la Red de Artistas Independientes de Video Danza de Chile VDCH.

Publicada: 20/04/2009
Por Dirección de Patrimonio Cultural© Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana

lunes, 27 de abril de 2009

Poner el cuerpo



“El terror, la sospecha y la inseguridad desde el 76, nos dejaron –entre otras herencias- sujetos políticos inactivos. Esto es, sujetos que han retirado el cuerpo de las luchas públicas. Por obvias e ineludibles razones, el comportamiento público se deslizó desde el poner el cuerpo hacia la táctica del avestruz. Pero ésta con un énfasis complementario: no sólo esconder la cabeza sino todos los espacios torturables de la anatomía humana.”

“Exponer, poner el cuerpo, es sinónimo de arriesgarlo, poner en suspenso el instinto de conservación vital. Y de demostrar los riesgos de hacer cuerpo con la política, de hacer política con el cuerpo, se encargaron los genocidas.”

“La masacre no es una herida, y si lo fuera no deberíamos desear una inmediata coagulación: la infección es una amenaza que portan las rápidas suturaciones. No es una herida, y si de lo que se trata es de usar metáforas organicistas (quizás porque el dolor y la muerte existen en la carne) el genocidio es una mutilación y cuando algo falta (imaginemos un brazo o una pierna, ovarios o testículos) se cicatriza el muñón, el resto, la frontera, pero persiste la ausencia.”

“Cuerpos encerrados en el hogar y conectados con lo público a través de la recepción; y cuerpos aniquilados, corresponden a dos modos del poder –la disciplina y la demostración ejemplificadora- y construyen una forma –hasta ahora exitosa- de hacer política.”


“Es la hegemonía de los cuerpos (su potencial productividad, tanto de riquezas como de subversión) la que porta una amenaza y es sometida a conjuro.”

“La política disruptiva parte de la carencia, la falta o la negación del cuerpo personal porque ello invoca la esperanza de la realización de la completud del cuerpo en la articulación de lo colectivo”

fragmentos de "Mutantes. Trazos sobre el cuerpo" María Pía López

jueves, 23 de abril de 2009

Cuerpo y género en al arte







Algo más sobre género haciendo click ACÁ




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